Los fusilamientos del 3 de mayo, de Francisco de Goya
Lo que pintó Goya en este lienzo tenebroso
y genial no son tanto las consecuencias dramáticas de una
guerra concreta, como el horror global que se desencadena cuando
los seres humanos se lanzan a matar y ser muertos.

En estos años se produce el verdadero
alumbramiento de la España contemporánea. Una España
en la que cada vez se harán más claras las contradicciones
entre el mundo oficial y el real hasta hacerse insoportables para
hombres como Francisco de Goya
Fernando Checa, historiador del arte